MI MUNDO
QUIÉN SOY
La música forma parte de mi vida desde que tengo memoria. Empecé a estudiarla a los seis años y, más de cuatro décadas después, sigo acercándome a ella con la sensación de que todavía queda muchísimo por descubrir.
Soy compositor. La música está en el centro de lo que hago y la creación, en buena medida, de cómo entiendo la vida.
Me gusta crear. Imaginar algo que todavía no existe, darle forma y hacerlo realidad. A veces es una obra musical. Otras, una producción, un proyecto, una empresa, una manera diferente de hacer algo o simplemente una pregunta que merece la pena perseguir.
Son formas diferentes de crear, de aprender y de hacer realidad aquello que imagino. Y todas forman parte de quien soy.
DE DÓNDE VENGO
Llegué a la música siendo un niño.
El piano fue el comienzo. Después llegaron años de estudio, de descubrir otras maneras de hacer y entender la música, de ensayos, obras, escenarios y personas que fueron dejando su huella en mi formación.
Pero mi formación no ha ocurrido solamente dentro de la música.
También estudié Ingeniería Informática. He creado empresas, desarrollado proyectos y trabajado con emprendedores y organizaciones. He acertado, me he equivocado y, sobre todo, he aprendido mucho haciendo.
Con los años he entendido que una parte importante de lo que sé no procede únicamente de lo que he estudiado, sino de lo que he vivido, de las personas que he conocido, de los proyectos que he conseguido sacar adelante y también de aquellos que no llegaron a hacerse realidad. Y, especialmente, de las preguntas que todavía no he conseguido responder.
Sigo estudiando. Sigo aprendiendo. Sigo emprendiendo. Y espero no dejar de hacerlo nunca.
EN QUÉ CREO
Creo en Dios.
La fe y la espiritualidad forman parte de mi vida y también, inevitablemente, de mi manera de acercarme a la música.
Mi fe no elimina las preguntas. Me ayuda a convivir con ellas y, muchas veces, a encontrarles sentido.
Creo en la trascendencia, en la belleza y en el silencio. En la posibilidad de encontrar en ellos un espacio para la contemplación, la oración y el encuentro con Dios.
Creo también que crear implica una responsabilidad.
Recibimos mucho antes de ser capaces de crear nada: de nuestra familia, de quienes nos enseñan, de quienes nos quieren, de quienes estuvieron antes que nosotros y, en mi caso, de Dios.
Quizá por eso crear es también mi manera de devolver algo de todo lo que he recibido.
LO QUE ME INQUIETA
Me inquieta la facilidad con la que nos acostumbramos a las cosas, incluso a aquellas que deberíamos cuestionar.
Me preocupa cómo vivimos, cómo nos relacionamos, cómo educamos y qué lugar dejamos a la sensibilidad, la creatividad y el pensamiento propio en una sociedad que parece tener cada vez más prisa.
Me interesan la ciencia y la tecnología, pero también sus consecuencias sobre las personas. Qué estamos ganando, qué podemos estar perdiendo y cómo podemos aprovecharlos sin dejar atrás aquello que nos hace humanos.
Y me inquietan cuestiones que no siempre tienen una respuesta sencilla: el sufrimiento, la fragilidad de la vida, la fe, la trascendencia y nuestra necesidad de encontrar sentido a lo que vivimos.
Quizá por eso sigo encontrando en la música, el conocimiento y la creación maneras de acercarme a aquello que todavía no comprendo del todo.
QUIÉNES ME HAN TRAIDO HASTA AQUÍ
Nadie construye su mundo solo. El mío está lleno de personas.
En mi caso, la música viene de casa. De mi familia paterna y, muy especialmente, de mi padre. Fue un gran músico y quien hizo que la música entrara en mi vida cuando yo era apenas un niño. Si hoy la música forma parte de quien soy, una parte importante comenzó con él.
Músicos y compositores. Maestros, escritores, científicos, pensadores, emprendedores, personas de fe, amigos, mi familia. Personas con las que he trabajado y otras a las que probablemente nunca conoceré.
Algunas me enseñaron música. Otras me enseñaron a pensar, a crear, a emprender, a mirar de otra manera o a hacerme mejores preguntas.
También están quienes me han inspirado a través de sus obras, sus ideas o su forma de entender el mundo.
No me interesa hacer una lista de nombres ilustres. Me interesa más qué ha dejado cada uno de ellos en mí.
Porque una influencia no consiste en parecerse a alguien, consiste en que alguien cambie, aunque sea un poco, tu manera de ser y de estar en el mundo.
COLABORACIONES
Mi actividad profesional se desarrolla también junto a personas, organizaciones y proyectos con los que comparto inquietudes y formas de trabajar.
Colaboro como director artístico en Quintágono, una productora dedicada al diseño, creación y producción de iniciativas y proyectos musicales creadas para impactar en las personas.
A través de wowstup! y su programa CRÉATELO, trabajo con emprendedores y organizaciones en el desarrollo de la creatividad y en el proceso de convertir ideas en proyectos reales.
También colaboro como director en diferentes coros, y ejerco como director artístico y musical del Coro de la Real Hermandad Servita de Sevilla, una formación con una larga trayectoria vinculada a la música coral renacentista y al patrimonio musical y religioso de la ciudad.
Crear es mi manera de estar en el mundo y de devolver, a los demás y a Dios, algo de todo lo que he recibido.