TU FORMACIÓN
La música no se aprende solamente estudiándola. Se aprende escuchando, haciendo, probando, equivocándose y volviendo a intentarlo.
Después de muchos años de estudio, componiendo, dirigiendo y enseñando, cada vez me interesa más comprender no solo qué aprendemos, sino cómo aprendemos música.
Por eso, en mi manera de enseñar conviven la técnica y la práctica, pero también la escucha, la creatividad y el conocimiento de cómo nuestro cerebro percibe, procesa y aprende la música.
Aprender música haciendo música.
OTRA MANERA DE APRENDER MÚSICA
No me interesa una formación en la que pasemos horas hablando de música sin hacer música.
Prefiero partir de una pregunta, una dificultad o un reto y comenzar a experimentar desde ahí. Escuchar, cantar, probar, analizar qué está ocurriendo, comprenderlo y volver a intentarlo.
La teoría aparece cuando la necesitamos para entender mejor lo que estamos haciendo.
Y cada formación parte de una promesa concreta:
que cuando termine te lleves algo que puedas utilizar: una herramienta, una técnica o una nueva capacidad que puedas aplicar desde ese mismo momento a tu manera de componer, cantar, interpretar o dirigir.
No importa que tu formación musical sea elemental o que lleves años cantando, tocando, dirigiendo o haciendo música de manera amateur, lo verdaderamente importante es tener curiosidad y ganas de seguir aprendiendo.
TRES TERRITORIOS PARA SEGUIR APRENDIENDO
CREACIÓN MUSICAL
Componer no empieza cuando conocemos todas las reglase, empieza cuando tenemos una idea y queremos descubrir qué podemos hacer con ella, lo que implica saltarnos a veces las reglas.
Composición, creatividad, armonía y análisis se convierten aquí en herramientas para crear: encontrar una idea, desarrollarla, transformarla y comprender mejor cómo se construye la música.
CANTO, CORO Y DIRECCIÓN
Cantar o dirigir un coro es mucho más que interpretar correctamente una partitura.
La afinación, la escucha, el empaste, la interpretación, la preparación de una obra, el ensayo, el conjunto, las personas y la dirección forman parte de una misma búsqueda: comprender mejor qué hacemos cuando cantamos juntos y cómo podemos conseguir que muchas voces construyan un sonido, una intención y una interpretación comunes.
MÚSICA, CEREBRO Y APRENDIZAJE
¿Qué ocurre cuando escuchamos, cantamos o hacemos música? ¿Cómo impacta la música en nuestra salud? ¿Cómo aprendemos? ¿Por qué desafinamos? ¿Qué papel tienen la memoria, la atención o la expectativa? ¿Por qué determinadas músicas consiguen provocarnos algo?
La relación entre música y cerebro puede ayudarnos a comprender mejor algunos de esos procesos y, sobre todo, a utilizar ese conocimiento cuando aprendemos, interpretamos, dirigimos o creamos música.
No para convertir la música en una fórmula científica, sino para hacer música conociendo un poco mejor a quien la escucha y a quien la hace.
TRES MANERAS DE VIVIRLO
MASTERCLASS
Una propuesta concentrada alrededor de una pregunta, un reto y una promesa concreta.
Unas horas para meternos de lleno en un tema, experimentar y llevarnos herramientas que podamos empezar a utilizar.
Poca silla. Mucha música.
TALLER
Aquí venimos a hacer.
Grupos reducidos, práctica, experimentación, preguntas, errores, correcciones y nuevas pruebas.
Probar. Equivocarse. Entender. Volver a probar.
BREAK DAY
Un día para dejar a un lado todo lo demás y dedicarte a la música.
Desde el desayuno hasta la última nota, todo forma parte del Break Day.
Formación y práctica se alternan con pausas, conversaciones y una comida compartida. Hay tiempo para aprender haciendo, experimentar, preguntar, conocer a otras personas con las mismas inquietudes y volver después a la música para poner en práctica lo trabajado.
Durante un día, no vienes a una clase. Vienes a dedicarte a la música.
Todos los programas de formación están diseñados, producidos y gestionados por Quintágono, Servicios Generales de Producciones y Diseño, S.L.